On January 3, 2026, BUDPR released the following statement:

Boricuas Unidos en la Diáspora strongly condemns the U.S. military actions in Venezuela, which are an affront to the sovereignty of a fellow Latin American nation and which place Puerto Rico in imminent danger.

Because it remains an American colony, Puerto Rico is on the front lines of any conflict with Venezuela, which is less than 500 nautical miles from our shores. By stationing thousands of troops, and dozens of military ships and planes on the island, the Trump administration has made Puerto Rico a target in a conflict that our people did not start, do not want, and have no say in.

Puerto Rico’s colonial status has historically made our nation an unwitting tool of the United States military, used and abused to advance U.S. imperialism. We now enter a dark and unprecedented chapter of that troubling history, with potentially deadly consequences.

This must end now. The stakes are life and death. Puerto Rico cannot afford more euphemistic calls for “decolonization” or “self-determination.” We cannot continue to indulge the delusion that statehood—which would mean joining this warmongering U.S. empire—is politically possible or good for our people.

It’s time for all people of conscience who believe in peace and justice to declare their support for Puerto Rico’s independence and to join the growing movement to free our nation from Trumpism, imperialism, and colonialism that threaten our future. We call on all Puerto Ricans and our allies, on the island and in the United States, to stand up, speak out, organize, protest, donate, and do everything you can to oppose war and support Puerto Rico’s liberation.


Versión en español

Los ataques de EE.UU. a Venezuela ponen a Puerto Rico en peligro inminente y subrayan la urgencia de la independencia

Boricuas Unidos en la Diáspora condena enérgicamente las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela, que constituyen un atropello a la soberanía de una nación latinoamericana y colocan a Puerto Rico en peligro inminente.

Al ser colonia de Estados Unidos, Puerto Rico se encuentra en la primera línea de cualquier conflicto con Venezuela, que está a menos de 500 millas náuticas de nuestras costas. Al estacionar miles de tropas, y decenas de barcos y aviones militares en la isla, el gobierno de Trump ha convertido a Puerto Rico en blanco de ataque en un conflicto que nuestro pueblo no inició, no desea y sobre el cual no tiene voz ni voto.

Históricamente, el estatus colonial de Puerto Rico ha convertido a nuestra nación en una herramienta involuntaria del ejército de Estados Unidos, utilizada y abusada para promover el imperialismo estadounidense. Ahora entramos en un capítulo oscuro y sin precedentes de esa historia preocupante, con consecuencias que pudieran ser mortales.

Esto tiene que acabar. Lo que está en juego es de vida o muerte. Puerto Rico no aguanta más que sigamos recurriendo a llamados eufemísticos a la “descolonización” o a la “autodeterminación”.

Ni podemos seguir alimentando la ilusión de que la estadidad—que significaría integrarnos a este imperio belicista—sea posible o beneficiosa para nuestro pueblo.

Ha llegado el momento de que todas las personas de conciencia que creen en la paz y la justicia declaren su apoyo a la independencia de Puerto Rico y se unan al movimiento creciente para liberar a nuestra nación del trumpismo, el imperialismo y el colonialismo que amenazan nuestro futuro. Hacemos un llamado a todos los puertorriqueños y a nuestros aliados, en el archipiélago y en Estados Unidos, a levantarse, alzar la voz, organizarse, protestar, donar y hacer todo lo que esté a su alcance para oponerse a la guerra y apoyar la liberación de Puerto Rico.